10 consejos para ser un diseñador exitoso

Lista de cosas a evitar si querés conquistar el mundo 

(o al menos intentarlo)


Según investigaciones poco fiables, cuyos resultados surgen de charlas y observaciones participantes de quien les escribe y sus amigos diseñadores, artistas, músicos y demás profesiones vinculadas a la creación y expresión artística, el éxito es una luz al final del túnel que nos cuesta muchas crisis y errores para poder pensar en llegar a ella. 
Y digo pensar en llegar, porque si te encontras dentro de este grupo de creadores seguramente habrás querido dejar todo y ponerte a estudiar administración de empresas más de una vez. Pero queridos colegas, no desesperen, dejen de leer el programa de la carrera de administración. 


Aquí les traigo una lista de las cosas que hago mal, y por las cuales todavía no me dieron ninguna silla en el Front Row de algún Fashion Week o mis obras rotas no valen el triple de lo que valían enteras.



  1. No ser constante. Te anotas en el gimnasio, ves con emoción todas las clases a las que querés ir, vas 3 veces la primera semana. La segunda ya vas 2. La tercera no tuviste tiempo porque Netflix decidió subir Matilda y ¿Como no verla otra vez? La cuarta, justo te invitaron a cenar el día en que te habías mentalizado para ir, y al siguiente mes ya te da vergüenza volver porque no te acordás ni como se hacía un abdominal. 
Así, tal cual, pero con los proyectos artísticos. La constancia es clave para cualquier proyecto, no en vano existe el dicho "Persevera y triunfaras".





  2. Trabajar por amor al arte. Valorar nuestro trabajo y las creaciones debería ser una asignatura obligatoria en el plan de estudios de las carreras de arte o diseño. Por más a gusto que hagamos un trabajo no deja de ser eso, trabajo, y como trabajo que es a cambio debería obtenerse una remuneración, ya sea dinero o una comida que te invita tu amiga porque le hiciste una ilustración. Pero, tenemos que aprender a dejar de regalar nuestras creaciones como si fueran sobrecitos de shampoo que en una revista.


  3. No darle valor al estilo personal. Más de una vez me dijeron que no dibuje personas porque no tenía el talento suficiente para hacerlo, y por mucho tiempo creí en eso y preferí dibujar objetos, flores o figuras abstractas. ¿Hice bien? Por supuesto que no. ¿Mis ilustraciones de personas no encajan en lo que se considera bien o bonito? Orgullosamente ahora digo que no. Hasta yo considero que son bastante malas, pero no por eso debería dejar de hacerlas.

  4. Desanimarse. Ser diseñador o artista es aprender a aceptar críticas, a que lo bonito y fácil termina siendo aburrido y a que antes de hacer algo bien te vas a equivocar, mucho. Mogollón.

  5. No superar las crisis. Cuando elegís el camino de la creación artística, te regalan un bolso lleno de crisis existenciales, emocionales y personales, que a medida que pasa el tiempo se van escapando justo en esos momentos en los que menos las necesitas. Pero una vez leí que crisis era sinónimo de oportunidad (inserte cliché aquí) y así es como deberíamos tomarlas, como una oportunidad para ver que estábamos haciendo mal y elegir la opción con la que vamos a superarlas.

  6. Tener pudor o miedo al marketing personal. Aparentemente tener una página con muchos seguidores es ser exitoso, o trabajar con grandes empresas y que tu nombre sea conocido. Pero usualmente si no te das a conocer, con lo que en argentina denominamos ¨autobombo¨ es decir, hacerse publicidad de uno mismo y tus trabajos, no podemos esperar que nos lluevan seguidores, o propuestas laborales, o que escriban bien nuestro nombre en Starbucks sin necesidad de repetirlo 3 veces.

  7. Desorganización. Ser desorganizado nos genera agobio mental, nos lleva a la procrastinación y a terminar no haciendo nada porque no tenemos el tiempo suficiente para lograrlo. Hacer un calendario o comprarse una agenda no cuesta demasiado, lo difícil es usarlos.

  8. Tener miedo al éxito. Porque si existe el miedo a no lograr nunca lo que te propones, ¿Qué mejor excusa para no arriesgarse que el miedo a llegar a la tan esperada luz?

  9. No terminar lo que empezamos. A veces siento que ser creativo tiene la consecuencia negativa de ser una olla con agua hirviendo, pero en vez de burbujas de agua salen burbujas de ideas. Ideas que parecen geniales, las ponemos en práctica con mucha ilusión y al poco tiempo las abandonamos, porque el proceso se vuelve rutinario, y la ilusión de iniciar esa nueva idea que se nos acaba de ocurrir nos parece más tentador que seguir con el proyecto anterior. Así creamos un círculo vicioso de ideas y creaciones que quedan sin terminar, y en conclusión no llegamos a concretar nada, porque ¿Para qué? Si al rato vamos a reemplazar esas ideas y proyectos por otros nuevos. Y esa es una de las razones, por las que estos 10 consejos se reducen a 9.


Comentarios

  1. Excelente descripción con sinceridad plena de las cosas que le pasan a uno, no solo en los comienzos de la vida laboral y/o profesional !! La vida está compuesta de etapas de superación, aprendizaje y errores ... lo mejor que podemos hacer es asimilarlas en nuestro beneficio.

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